Carta de Alfredo L.Durante, en “Perfil” el 16 de julio

Carta de Alfredo L.Durante, en “Perfil” el 16 de julio

Landrú lo hubiera dibujado y anotado mejor que nadie. El debate sobre la teatralidad de los “renunciamientos históricos”, necesitaría abrevar en José Ingenieros (“La simulación en la lucha por la vida”) y en las páginas memorables de George Bernard Shaw. Los fueros solo protegen las funciones y las opiniones de los legisladores, quienes deben (o deberían) responder las acusaciones e intimaciones penales como cualquier hijo de vecino, previo cumplimiento de diversos pasos reglamentarios e institucionales. Para aquellos interesados en los aspectos y vericuetos técnicos, remito a los excelentes aportes de Silvia B. Palacio de Caeiro, Diego L. Frossasco y  Hernán Gullco (conf. “Constitución de la Nación Argentina y normas complementarias. Análisis doctrinal y jurisprudencial”, obra  en cinco tomos dirigida por Daniel A. Sabsay y coordinada por Pablo L. Manili, Hammurabi, Buenos Aires, 2010, tomo 3, págs. 130/232). De todas maneras, en el país anómico e insólito del diputrucho, la inmunidad casi siempre se entendió y tradujo como impunidad.

Alfredo L.Durante